miércoles, 14 de mayo de 2014

Riverside

Un beso sin lacre.
Resérvalo para las postales
las cartas desde lugares lejanos
y no preguntes que tal estoy.
Todas las ciudades tienen un callejón de ladrillo embadurnado con las letras de las amantes perdidas.

(Sí, te la dedico)



viernes, 11 de abril de 2014

B-I-L-L-I-E

Flotábamos, y floto.
El limbo es el infierno imperfecto; el infierno sin llama, un infierno de vacío. El castigo ejemplar del truhan.
Sin olvido.
Sin escape.
Con recuerdos. El limbo retuerce tus costillas hasta que los mejores momentos te impiden respirar, y no te atrevas a llorar. Puedes llenar de aullidos cada luna, pero no esperes un eco. El abismo silencioso que todo traga.
Ni siquiera merece la pena acabar el texto. Aunque sigan lloviendo palabras y pierdas la cuenta de las libretas, amontonaditas, aferrándote al recuerdo, amando el limbo.


viernes, 28 de marzo de 2014

Minúsculas

El acto. La acción. El simulacro de la mente moviendo al cuerpo en una dirección, como sabiendo a donde dirigirse.
Laura camina sobre el puente, el mismo puente, llega al lugar al que pretendía llegar. Podría desandar el camino y nada habría cambiado.
Laura podría olvidar el puente. Podría balancearse entre hilos, una danza azarosa, lúbrica, ser el ovillo madre de su naturaleza y llegar así al mismo lugar. Quizás tampoco cambiaría nada, pero habría una sonrisa.
Sencillo, o no.


sábado, 8 de marzo de 2014

Acelerador

Músculos y huesos
componen los mapas de anatomía.
La piel sigue olvidada.
Desaprender las convenciones y recordar que en lenguas clásicas amor y deseo se escribían igual. Desaprender a follar. Respetar la punta de los dedos, la palabra, la mirada. Respetar la piel.
Subirse sin importar el peligro, disfrutar el peligro. Agasajarse. En el festín de la carne poco importan músculos y huesos.


jueves, 6 de marzo de 2014

De mujeres y monstruos, 3

Para muchas mujeres, Drácula es un ejemplo del romanticismo mas venial. Erotismo. Ese elegante caballero que os vuelve locas en la cama.
Drácula vive en la tragedia. Es el hombre que puede tener todo excepto lo único que realmente quiere. Su corazón late, por mucho que se empeñen en negarlo, su corazón empuja las lágrimas derramadas durante siglos; el amante perfecto nacido de la muerte del amor. La sangre solo es la manera de calmar el ardor de la sal corriendo por sus venas. El seductor que no puede ser seducido, la losa.
O así nos lo han contado.
Drácula sabe, ellas saben, la sonrisa de Mina puede aparecer en cualquier esquina, cambia la sal de las lagrimas por sudor fresco y rejuvenece para poder envejecer y disfruta, ya mortal, pero mucho mejor que los mortales.
En un mundo donde los zombies son tendencia, una vez mas las mujeres demuestran tener razón; nadie quiere abrazar a alguien que se descompone a la mínima presión.


miércoles, 5 de marzo de 2014

La Belleza y la Bestia

El abismo y la montaña solo son un distinto punto de vista.
La modernidad no entiende que no habría Burroughs sin el viejo testamento.
La modernidad no entiende que Rimbaud era punk.
La belleza esta en las flores; la belleza esta en un desfile nazi. Pero la modernidad le habla a la belleza de moral.
No existen ojos abiertos si no han observado con pausa el abismo. La belleza no es un regalo, es una pelea de la que te levantas satisfecho mientras escupes dientes. Es elevar el brazo partido a la altura justa de la caricia.
La belleza es el diablo que te saca a bailar a la luz de luna mientras ciudades enteras se derrumban enterrando en hormigón millones de cuerpos que no te importan porque miras la belleza a los ojos.
La belleza no es un regalo. O mas bien no es cualquier regalo. Es ese regalo tan bien envuelto que abres con miedo, sin saber si lo que hay dentro sera mejor que la envuelta.
La belleza se rie del miedo, de ti, de mi, de millones de cadáveres y de las atrocidades de la humanidad.
La belleza es el animal despiadado que te acecha en la oscuridad. Sonríe.


Mauvais Sang

El clavo ardiendo.
El agujero en el pecho cauterizado.
Al fin la sangre roja. Duele con cada latido, recorre hirviendo las carreteras escapando en cada control. Diástole. Encuentra en cada hemisferio el mismo mapa de estrellas. Sístole. Vive en una sonrisa de dolor. Late, tuc, una curva peligrosa sin reducir marcha, tac, el muro inevitable. Bebe su propia sangre, la sangre de los amantes jóvenes que nunca fue tan dulce.
Los dedos afilados y la mirada distante.
Sigue conduciendo, amenazando a quien intente sacarle el hierro del corazón.
Sabe que ese dolor es su mejor sonrisa.



jueves, 18 de abril de 2013

Luz

Cincuenta caminos para ver el sol.
Cerezos en flor; armonía,pausa,armonía.
Caminas, sin contar los pasos, caminas. Terminadas las lluvias, terminadas las lágrimas, de nuevo un paseo sobre la muralla, y otro muro la rodea.
Sentir lo que otro ha sentido.
Y quizás el olvido, y todo irá bien, pero no, demasiados finales felices para decidirse ya por uno. Pequeña, tan pequeña con sus rodillas amoratadas. La coges de la mano y caminas, caminas para ver el sol.



domingo, 14 de abril de 2013

Cactáceo

Sigue caminando. Debe cumplir la cuenta de pasos, no puede confiarse; sí, hay un giro de 90 grados cada 638 pasos, pero a veces esta cansado y los pasos son mas cortos, o la zancada se acelera...uno, dos, tres...la cuenta no debe perderse, esa es su misión. Todo podría desaparecer.
La salida, la salida correcta, esa salida donde la encuentra ante un puente, dudando si cruzar. Se sonríen, se sientan. El puente permanecerá en su sitio crucen o no. Mientras juntan las piezas en el orden adecuado se hace noche y, sin quererlo, se hacen vela el uno al otro. El vigila primero, y cae rendido justo cuando ella abre los ojos, y así pasan los días. Al final deciden cruzar el puente, aún sin conocer cuantos pasos mide, y se cogen de la mano.




jueves, 11 de abril de 2013

Contacto

La punta de los dedos.
Todo se mantiene en la punta de los dedos, grabada su propia obra. El resto del cuerpo vuelve rastreando, la luz, reunidas las partículas, así dejaron escrito las puntas de los dedos. La caricia es quererla.
El puzzle sin pistas, pero no puedes negar las piezas.
En la punta de los dedos está la solución.