Columnas de muslos
fastos en el altar de Diana
el rito
pálida la mirada perdida.
Consiente quitarme el aire
de los elementos el que no falta
ahoga su presencia
y los mares infinitos.
La desgarradora seducción
del desarraigo absoluto
la fascinante locuacidad
de las horas por perder.

No hay comentarios:
Publicar un comentario