domingo, 20 de julio de 2014

Fronteras

La palabra eludida
si no se escribe no se ejecuta
y así los guardianes de la letra y la navaja escapan de un momento; discuten que la existencia dependa del pensamiento porque está presente. Si existe habría que decirlo. Habría que hacerlo.
Siempre algo de lo que escapar
no perder ni un ápice de velocidad
y así los demonios contenidos mantienen su Maginot; dividen los frentes para evitar la gran confrontación porque la sangre encharcaría todos los rincones. Habría que usarla como tinta. Habría que beberla para no ahogarse.


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